BAKLAVA (baklawa o baclava, del árabe, بقلاوة baqlawa)

Según indica la Wikipedia (que es más lista que el hambre) el origen del baklava se remonta a la antigua de Mesopotamia, aunque parece ser que fueron los asirios (cerca del siglo VII a.C.) los primeros en colocar unas pocas capas de masa de pan junto a nueces trituradas entre ellas, añadiendo un poco de miel y horneándolo en sus hornos de madera primitivos. Esta temprana versión del baklava se cocinaba sólo en ocasiones especiales, siendo de hecho considerado históricamente una comida para las clases acomodadas hasta mediados del siglo XIX.


En sus viajes a Mesopotamia, los marinos y mercaderes griegos descubrieron el baklava y llevaron la receta a Atenas. Con el paso del tiempo esta receta se fue modificando, incluyendo como mayor cambio la creación de una técnica de pastelería tradicional que permitía trabajar la masa hasta dejarla tan fina como una hoja (en contraposición a la textura áspera de la elaboración asiria que era similar a la del pan).

BAKLAVA

Ingredientes:
1 paquete de pasta philo o filo (10 láminas), también con pasta brick
400 gr. de frutos secos (nueces, almendras, avellanas, pistachos…)
3 Cdas de azúcar moreno
1 Cda de canela
1 cdta de nuez moscada
1 cdta de jengibre
100 gr. de mantequilla derretida

Almíbar:
250 gr de azúcar
250 gr. de agua
1 rodaja de limón (o 1 cucharada de zumo)
2 clavos de olor
1 cdta de agua de azahar

Preparación:
Es muy muy sencillo, pero hay que hacerlo con rapidez porque la pasta philo se seca muy rápido, así que antes de empezar con ella hay que tenerlo todo preparado.

En primer lugar preparamos el relleno de frutos secos; para ello los picamos finamente con un cuchillo o picadora; en Thermomix con un par de segundos de turbo basta. Hay que procurar que queden picados, no pulverizados. Añadimos el azúcar moreno y las especias a los frutos secos, mezclamos bien y reservamos.

Ahora podemos ir precalentando el horno a 180º.

Derretimos la mantequilla en el microondas, preparamos la fuente que vamos a usar y una brocha de cocina para pintar de mantequilla. Una vez lo tengamos todo listo pintamos la base de la fuente con una capa de mantequilla y abrimos el paquete de pasta philo. Cogemos una lámina, la colocamos en el fondo de la fuente y pintamos con mantequilla, cogemos otra lámina y la colocamos encima de la primera, volvemos a pintar y así sucesivamente hasta haber colocado 4 láminas. Es el momento de colocar una capa de frutos secos (más o menos la mitad). Cubrimos con otra hoja de pasta pintada con mantequilla, ponemos otra hoja encima, pintamos con mantequilla, y así hasta poner 3 láminas. Ponemos otra capa de frutos secos y cubrimos con el resto de las láminas de la misma forma que antes, es decir, una a una y pintadas con mantequilla. La última la pintamos también, para que no se queme y quede bien doradita.

Con una espátula de silicona (o algo que no corte), remeteremos bien los bordes de la masa que haya sobrado hacia los laterales; una vez hecho esto cortamos la preparación en pequeños rombos con un cuchillo bien afilado.

Ya está casi todo… a que es fácil?, pues nada, al horno unos 30-35 minutos.

Mientras se hornea, preparamos el almíbar.
En Thermomix:  ponemos todos los ingredientes en el vaso excepto el aroma de azahar y programamos 20' Varoma v1. Al finalizar el tiempo añadimos el aroma de azahar y reservamos.
Tradicional: en un cazo poneos todos los ingredientes excepto el aroma de azahar y llevamos a ebullición. Bajamos el fuego cuando haya hervido y cocinamos removiendo constantemente hasta conseguir la textura de un almíbar claro; cuando lo tengamos lo retiramos de fuego y añadimos el aroma de azahar. Reservamos.



Una vez que acabe de hornearse, sacamos la fuente del horno y dejamos reposar unos minutos. Retiramos del almíbar la rodaja de limón y los clavos,  y regamos con él el baklava aún caliente, que crujirá durante un ratito, como si o estuvieras mordiendo... se hace la boca agua solo de mirarlo. Una vez que enfríe habrá absorbido el almíbar quedando muy jugosito, pero crujiente. Ahora sí que está listo para degustar.

Se puede guardar en el frigorífico y aguanta perfectamente una semana… o al menos eso dicen yo no lo he podido comprobar, siempre se acaba antes!!!

10 comentarios:

nunca lo había visto, pero tiene buena pinta...
Tienes un premio en mi blog guapa! un beso

13 de febrero de 2011, 23:10  

Muchísimas gracias guapísima!!!
Si te gusta el sabor se las especias y los frutos secos anímate, está muy rico!
Un beso enorme.

14 de febrero de 2011, 10:11  

Natalia, se ve deliciosa y la historia no la conocía, muchas gracias por compartirla. Feliz día de San Valentín !

14 de febrero de 2011, 10:18  

Mmmmmmmmmm qué delicia. Hace tiempo la preparé y nos encantó.

Besos.

♥ Feliz día de San Valentin ♥

14 de febrero de 2011, 12:48  

Muchas gracias por vuestros comentarrios y feliz día de San Valentín para vosotras también, un beso!

14 de febrero de 2011, 13:48  

Lo primero agradecerte la visita a mi blog porque asi he podido conocer el tuyo y me ha encantado.
Por ejmplo, este plato, no lo cocnocia, asi que encima he aprendido algo nuevo! la pinta es muy buena y a mi me gusta la comida arabe, asi que tendre que probarlo!
Me he fijado que eres enfermera como yo! q guay!
Un besito

15 de febrero de 2011, 13:45  

Mary, si, somos compis!!! y ademas compartimos aficiones y gustos, te sigo hace tiempo y he aprendido muchas cositas en tu blog así que me encanta que hayas descubierto tu algo en el mio, un besazo guapa!!!

16 de febrero de 2011, 5:11  

que preciosidades.. me encanta el color y la dulzura de estos pastelitos.. y tienen que estar buenissimos...
besos
alimonia

9 de marzo de 2011, 11:22  

Que monos te han quedado. A ver si me pongo yo también con recetitas para san valentin que luego me pilla el toro. Me quedo como seguidora.Besos

24 de enero de 2013, 13:27  

Me llevo un cupcakes.
Un beso.

14 de febrero de 2013, 12:57  

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